Floresta ideológicaSUSTENTABILIDADEDeclaración de Santa FéPRODUçãO CIENTíFICAToooooooooodo sobre GoogleCIBERSOCIABILIDADEEntrevista: transgênicos para dominar agriculturaPATENTES - SEMENTESUm ITA para o NortePRODUçãO CIENTíFICAA esquerda tem uma política para o ensino superior e para a ciência?PRODUçãO CIENTíFICANeutralidade da rede em debate nos EUACONSTRUINDO A REDE
Os perigos do Google como único filtro da realidadeCONSTRUINDO A REDEDeclaración de Santa FéPRODUçãO CIENTíFICAEntrevista: transgênicos para dominar agriculturaPATENTES - SEMENTESPaíses podem questionar líder eleito para OMPIPROPRIEDADE INTELECTUALA perversa patente do feijão amareloPROPRIEDADE INTELECTUAL
Sementes livres por uma vida sustentávelPATENTES - SEMENTESPreste atenção nos pratos deliciosos da sua mesa de almoço. Pense quantos deles você poderia comer caso » » »Proibir baixar música na internet é crime!ATIVISMO MUSICALQuantos discos você teria ouvido se nunca pudesse baixar músicas na internet? Provavelmente » » »Cópias livres para cabeças livresACESSO AO CONHECIMENTOCom as tecnologias de fotocópia e reprodução digital, podemos compartilhar músicas, copiar livros e » » »Software é como receita de bolo: Todo mundo tem direto de usar!SOFTWARE LIVREUm software é como uma receita de bolo: tanto um como outro são um conjunto de instruções. O » » » |
Biología sintéticaSilvia Ribeiro
La biología sintética es un nuevo rubro científico e industrial, cuyo objetivo es crear formas de vida artificiales para cumplir tareas a gusto del diseñador. No satisfechos con los problemas creados con los transgénicos -seres vivos a los que se insertan genes de otras especies-, ahora se trata de construir organismos vivos desde cero, diseñados a la carta, a partir de la fabricación de módulos de ADN artificial, programados para ensamblarse unos con otros. No es ciencia ficción, sino una realidad que se está desarrollando más allá de todo control social y responsabilidad ética. Según una investigación del Grupo ETC, existen por lo menos 39 empresas, con financiamiento privado y público -incluidos ejércitos-, que se dedican a fabricar ADN artificial o partes de éste. Codon Devices (Cambridge, Massachussets), por ejemplo, fue fundada este año por investigadores de universidades públicas y empresas. Ofrece trozos de ADN sintetizado, que los compradores pueden ensamblar según lo que quieran construir. Diferentes grupos de investigadores han sintetizado virus completos: bacteriófagos, virus de la polio y otros. Recientemente reconstruyeron el virus que provocó la epidemia de influenza española en 1918. Aunque los "avances" son rápidos, los científicos están lejos de controlar todo lo que sucede en estos procesos. Los seres vivos creados artificialmente actúan muchas veces de manera inexplicable para ellos. La vida, pese a los esfuerzos de estos científicos, no se puede reducir a ladrillos ensamblables ni a programas de computación.
Una de las creaciones más alarmantes es la realizada por dos equipos de científicos en California y Florida, quienes tomando el "modelo" de las cuatro bases que componen el ADN de todos los seres vivos (llamadas C, G, T, A), construyeron una quinta y luego una sexta base, y lograron que se ensamblaran con las otras cuatro y se reprodujeran. Esto abre la puerta para crear especies totalmente desconocidas, de increíble complejidad y un espectro de impactos insospechados, totalmente imprevisibles sobre la vida, la biodiversidad y sus interacciones. Craig Venter, el magnate de la genómica -quien creó su propia empresa para competir con el mapeo público del genoma humano-, fundó en 2005 Synthetics Genomics para crear, entre otros, micro- organismos artificiales que produzcan energía o absorban dióxido de carbono "para mitigar los efectos del cambio climático". Los resultados de la interacción de los organismos vivos artificiales con el ambiente son inciertos y de potencial catastrófico si se liberaran, por ejemplo, en el mar. Pero el gobierno de Estados Unidos, que ha financiado las investigaciones de Venter mediante el Departamento de Energía, podría hacer justamente eso. El 25 de mayo pasado George W. Bush declaró en The New York Times: "Dejemos el debate sobre si los gases de efecto invernadero son causados por la humanidad o por razones naturales; vamos a enfocarnos solamente en las tecnologías que puedan arreglar el asunto". Se refería a la energía nuclear o cualquier otra que aparezca como solución. No importa que en el camino se creen problemas aún peores. Para tratar de prevenir que la información pública sobre la biología sintética genere una resistencia igual o mayor a la que presentan los transgénicos, un grupo de científicos que trabaja en este campo se reunió entre el 20 al 22 de mayo en Berkeley, California, en la conferencia Synthetic Biology 2.0. Proponen imponer una "autorregulación" a sus actividades, creando un código de conducta definido por ellos mismos. El modelo es la conferencia de Asilomar, de 1975, sobre ingeniería genética. Con la historia a la vista, ésta sólo sirvió para dar a los científicos una falsa imagen de confiabilidad, retrasando de manera desastrosa el involucramiento del público y cualquier control regulatorio real sobre sus actividades. Cuando comenzaron a redactarse leyes de bioseguridad, éstas se hicieron favoreciendo a las empresas dominantes del sector, lo que resultó ineficiente para la verdadera seguridad de la población y el ambiente. Ahora, además, son totalmente incapaces de regular los nuevos impactos potenciales de la biología sintética. Al menos 38 organizaciones de ambientalistas, científicos y de la sociedad civil declararon el pasado 19 de mayo su alerta frente a la tecnología sintética y su firme oposición a cualquier propuesta de "autorregulación". Señalaron que lo imprescindible es un amplio debate social, más allá de la bioseguridad, y que de ninguna manera puede ser dirigido por quienes están directamente involucrados, incluso mediante intereses comerciales. El debate social es necesario, pero antes que nada necesitamos parar a quienes en nombre de la ciencia y sirviendo a sus propios intereses, sean "científicos" o empresas, se arrogan el derecho de manipular la vida, aun a expensas de colocar en riesgo la de todos los demás. Silvia Ribeiro es investigadora del Grupo ETC. |